Existen criminales que nadie castiga, auténticos crímenes que quedan impunes... ¡y encima tienes que pagar tú por ellos!
Estoy hablando de los atentados que cometen las peluqueras, si, esas cotorras que deciden por cuenta propia lo que hacer con tu pelo...su arma: las tijeras, y sus víctimas favoritas: las largas melenas, como la mía.
Pocas veces salgo contenta de una peluquería, o me cobran demasiado o no me dejan como yo quiero. He ido a muchas y ninguna me satisface al 100%. Las que me atienden bien son caras, y las de mi barrio o me tienen horas esperando o me dejan hecha un cristo: una vez me hicieron una quemadura quitándome el tinte, otra vez me dejaron la raíz naranja (en peluquerías distintas).
Hoy fui a la que me dejó el pelo naranja (como no iba a teñirme, además supuse que eso era culpa de mi pelo que no cogía bien el color) para que me cortara LAS PUNTAS. Las peluqueras no saben lo que son las puntas, según la RAE una punta es "un extremo de algo", pero ellas deben de entender que un extremo son 10 cm de cabello... Así que mi pelo quedó mutilado, desparejo, más largo por unos extremos que por otros (es lo que tiene estar desparejo).
Ahora solo me queda esperar con paciencia que me crezca y vuelva a ser tan largo y bonito como antes y aprender a no confíar en ninguna peluquera de barrio, que se dediquen a cotorrear y a beber cortados y nos dejen el pelo en paz.